La paloma mocha y coja !!


Argumento A

En el mundo cortamos el pico a dos millones de pollitos por segundo. Ciertamente, las aves han sido esclavizadas y explotadas sin compasión alguna.

Argumento  B

Casi a diario veo alguna paloma embarrada en el asfalto. Día a día observo cómo desaparece, poco a poco, el cuerpo sobre la carretera. Oh, hermosos, torpes y fecundos animales. Su instinto de supervivencia es extraño, y entiendo que su relación con los humanos pueda ser conflictiva. Las aves son animales invisibles cuando no son hermosas. Pero yo, que soy ciego , me inclino ante sus capacidades.

.... 

El cuento es que.

Desde agosto del año pasado, en el colegio hay una palomita medio mocha. Un ala descuadrada.  Es difícil no notarla. Los rumores apuntaban a que algún niño descuidado —o desconsiderado— la lastimó. Luego sus patas empezaron a deformarse. Eso que les pasa a las aves —quizá por enfermedad, quizá porque se enredan — terminó por complicarle la vida.

Yo no daba un peso por esa paloma. La vi varios días enferma, arrinconada en una esquina. Se sabía que no se había movido durante días. Un hilo de heces. Días fríos y lluviosos. Se sentía esa resignación, esa dignidad que tienen los animales cuando van a morir. Ya estaba casi en la bolsa verde  de basura.

Pero se mejoraba… y recaía. Un día se veía bien; al otro, era una pelota esponjada, inflada por el frío. Después mejoró mucho.  Los gatos de la cuadra empezaban a desesperarse . Yo me sentí aliviado cuando .Se volvió independiente. Salía  caminando del colegio  al supermercado del frente y, cuando estaba en peligro, podía volar hasta alguna altura segura.

Un par de veces intenté atraparla para desenredarle una cuerda que tenía y mirar más de cerca sus patas, pero no fui capaz. Es hábil.

Se acercaban las vacaciones y yo pensaba que la paloma en ese tiempo moriría. Creí que no la volvería a ver. Cuando regresé al colegio, lo primero que pensé fue en esa ave. Al entrar, noté a las palomas nuevas: jóvenes, saludables, imponentes. Y entonces… sentí esa soledad, esa solemnidad de rememorar. Me dije :- normal , Ñero . Así es la vida.

Pasaron unos días y, cuando menos lo esperaba, apareció la palomita. La vi y fui muy feliz. Los niños nuevos notaron mi cara de alegría y asombro.  No entendían lo que pasaba . La paloma está bien. Mejor. Su ala ha mejorado.  Ya casi cierra .Incluso se veía más fuerte. Aprendió a sobrevivir con su condición. Y eso lo admiro mucho .en este . Un mundo que no tiene piedad con nadie .

* La palomita pidió un crédito para un emprendimiento y está esperando la edad para matricular a sus palomitos.





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